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19/3/13

Y no hay nada de que preocuparse.


Charcos de tristeza, olas de alegría flotan en mi mente abierta, poseyéndome y acariciándome.
Sonidos de risas y sombras de tierra resuman en mi vista abierta, incitándome e invitándome.
Un amor imperecedero y sin límites brilla a mí alrededor como un millón de soles.

Nada cambiará mi mundo.

Te amo tanto!

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